«La eutanasia elimina el dolor con la muerte, los cuidados paliativos lo alivian. Debemos dar a conocer esta realidad a la sociedad»

La actividad, enmarcada en los Miércoles Culturales del Centro de Estudios Universitarios Cardenal Spínola CEU, contó con las intervenciones de Mons. Ramón Valdivia y el doctor Jaime Boceta

SEVILLA (2023.05.10) El aula Ángel Herrera Oria del edificio central de la Fundación San Pablo Andalucía CEU acogió una nueva edición de los Miércoles Culturales organizados por el Centro de Estudios Universitarios Cardenal Spínola CEU. Esta sesión tuvo como tema principal la eutanasia desde el punto de vista médico y jurídico contando con una gran asistencia de alumnos.   

Participaron en esta actividad académica, Ana María Ochoa Casteleiro -coordinadora del Grado en Derecho del Centro de Estudios Universitarios Cardenal Spínola CEU-, el doctor Jaime Boceta Osuna -responsable del equipo de Soporte de Cuidados Paliativos del Hospital Virgen Macarena y académico de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla-, y Mons. Ramón Valdivia Giménez -obispo auxiliar electo de Sevilla, doctor en Filosofía y Teoría del Derecho y profesor del grado en Derecho del Centro de Estudios Universitarios Cardenal Spínola CEU-.

En la sesión estuvieron presentes José Alberto Parejo Gámir -rector promotor de la Universidad CEU Fernando III-, Juan Jurado Ballesta -vicepresidente de la Fundación Universitaria CEU Fernando III-, Felipe Martínez-Alcalá García -académico de número de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla-, Jaime Javier Domingo Martínez -director general adjunto de CEU Andalucía-, Enrique Belloso Pérez -director de Comunicación de CEU Andalucía- y el P. Leonardo Sánchez Acevedo -director de Pastoral y Voluntariado de CEU Andalucía-.

El acto fue presentado y moderado por Ana María Ochoa Casteleiro quien agradeció la participación a los ponentes y contextualizó el tema a tratar a través de la evolución legislativa en este ámbito, así como las condiciones en la actualidad.

El doctor Jaime Boceta Osuna indicó que “lo más importante para hablar sobre estos temas es la tolerancia hacia quien piensa diferente y rebatir con argumentos”.  Asimismo, el médico apuntó que “los profesionales de la sanidad debemos mirar por el bien del paciente y preservar su autodeterminación. Sería una crueldad permitir que alguien terminal muera con sensación de agobio o nerviosismo, sin poder respirar habiendo remedios posibles como los cuidados paliativos”.

Siguiendo esta línea, Boceta añadió que “debemos dar a conocer la realidad de la eutanasia a la sociedad y que la ley no siempre se cumple con una población muy vulnerable. Hemos legalizado una solución extrema antes que las intermedias”. Del mismo modo, aclaró que “la objeción de conciencia es individual y no depende del centro, pero debe ser responsable”. Para finalizar, el médico puntualizó que “la eutanasia elimina el dolor con la muerte, los cuidados paliativos lo alivian”.

En su intervención Mons. Ramón Valdivia Giménez -señaló que “en la sociedad actual, algunas instituciones favorecen una visión individualista: lo que yo soy lo determino yo. Lo quiero yo, lo desarrollo yo, pero lejos de ese pensamiento, todo depende de la autoridad pública”. Así, argumentó que la eutanasia nace de “un deseo humano de querer más: lo que quiere el hombre lo consigue a través de la técnica”. Del mismo modo, apuntó que “debemos tener una realidad clara: todos morimos y en esta sociedad tecnológica los hombres se empeñan en prolongar la vida“.

Además, Valdivia realizó una reflexión sobre el fundamental papel que desempeña el Derecho en este aspecto. Por último, el obispo auxiliar electo indicó que “en la actualidad, se ensalza la juventud, el anciano es un inútil y esto lleva a muchos a sentirse una carga. Quien no respeta la vida de los mayores, no respeta a nadie porque todos seremos mayores”.

Para concluir, los asistentes tuvieron la oportunidad de participar en un interesante debate realizando sus preguntas a los ponentes que respondieron a las inquietudes de los asistentes tanto en el plano legislativo, médico e incluso espiritual.