Carmen Coveñas, alumna de Cardenal Spínola CEU: “Gracias a la formación complementaria aprendemos a afrontar las cosas de manera más racional, conjugando todo lo que sabemos”

SEVILLA (2023.06.25) El Centro de Estudios Universitarios Cardenal Spínola CEU ofrece al alumno un programa académico en cada una de sus titulaciones que tiene como objetivo formarle de manera integral, buscando la excelencia tanto en el ámbito académico como en el personal.

Para ello, se les anima a que, además de las clases, aprovechen todas las actividades que se organizan a lo largo del curso, que tienen como objetivo complementar lo aprendido en las aulas.

Así lo explica Carmen Coveñas, alumna de 3º del Grado en Educación Primaria, “la asistencia a charlas, seminarios, visitas… conforman un pilar fundamental de nuestra preparación, distinta a la habitual. En esas actividades se han abordado aspectos prácticos de la teoría aprendida. Se afrontan las distintas materias u objetos de estudio desde una perspectiva real, más cercana al terreno, con puntos de vista críticos y constructivos”.

En este sentido, subraya que este tipo de acciones permiten “la participación colectiva, la aportación de ideas, comentarios o críticas de varios, lo que siempre enriquece el tema tratado”.

De cara al futuro, “aprendemos a afrontar las cosas de manera más racional, conjugando los distintos aspectos de cualquier materia para conseguir un resultado más positivo. Se trata de confrontar las ventajas, desventajas, posibles soluciones, alternativas, a fin de alcanzar los objetivos propuestos”, añade.

Atención individualizada

El acompañamiento personalizado por parte de profesores y tutores es también seña de identidad en el centro, “esto permite a los docentes descubrir las necesidades concretas de cada alumno. Desde luego, en mi caso, han servido para apreciar y estimular mis posibles virtudes, pero también, como es lógico, para poner de manifiesto mis carencias o debilidades y brindar mecanismos, alternativas y hábitos para superarlas”, subraya.

Por otro lado, reconoce que la vocación es fundamental en la que será su profesión en el futuro, pero no suficiente, ya que es indispensable contar con una completa preparación. “El primer día de carrera llegas llena de dudas e incertidumbre. Terminas el Bachillerato y, de pronto, te encuentras en un mundo completamente ajeno y distinto al anterior. Un mundo que es el que, posiblemente, marcará más tu futuro, tu profesión. Sin embargo, día a día vas resolviendo esas dudas, vas acabando con esas incertidumbres. Crece poco a poco tu confianza, tu seguridad en lo que estás haciendo, tu percepción de que vas ampliando tu formación. En mi caso, además, los años transcurridos han servido para demostrarme que no me equivocaba y que he acertado en aquello que desde siempre fue mi ilusión y mi vocación, la enseñanza”, recuerda.

Respecto a cuáles son sus planes cuando concluya su formación, afirma que le gustaría “completar mi formación con algún máster o posgrado en alguna de las materias o especialidades que más me gustan. Otro de esos retos es perfeccionar mi nivel de idiomas, básico para cualquier profesión de futuro. Después, ya vendrán otros”.